3/12/20

POEMAS A JESUCRISTO

 EL MEJOR ADVIENTO: VIVIR LA VOCACIÓN

 

Tú me llamas, Señor, con Tu Mirada

en la flor, en la nube y en la brisa.

Imprimes tu cariño en la precisa

Palabra de tu Sangre derramada.

 

Es tan clara la voz de tu llamada

en el niño sin madre y sin sonrisa,

que sólo cabe caminar deprisa

para salvar Tu Vida lacerada.

 

Tú me llamas, Señor, y yo te escucho.

Te quiero dar mi ser; no te doy mucho:

es la moneda de la viuda pobre.

 

Tómame así y prende tu Grandeza

en el cálido hogar de mi pobreza

que quiere dar amor hasta que sobre.