a dar la vida por la eterna Vida.
El mártir fiel florece de su herida
como flor que se planta y que se riega.
Sólo la fe total nutre la entrega
con sangre bienhechora compartida.
El corazón alumbra la subida
al monte de la Luz que nunca ciega.
Protomártir Esteban, tu palabra
de sangre joven floreciendo rosas
denuncia los errores de este suelo.
Perdónanos y logra que se abra
nuestro negro temblor en luminosas
estrellas protomártires del cielo.
