TU SEÑOR ERES
niños que juegan a tu tierno abrigo:
niños de gesto manso que contigo
se hacen sencilla vida enamorada.
Hombres-niños que anhelan tu llegada
cansados de ser hombres por castigo;
Pedro Apóstol, celosamente amigo,
es un niño que besa tu pisada.
En busca de los niños viaje a viaje
tachonabas de niños el paisaje
huérfano de niñez y de cariño.
Y para eternizar la primavera,
en crudo invierno, como flor primera,
SENCILLAMENTE TE NACISTES NIÑO.
(Navidad es color blanco en el paisaje, alma de niño en el hombre)
