MOSEN SOL
Ir donando jirones de alma pura.
Besar en ideal. Medir la hondura
de sus ojos llorosos y su prisa.
Tu vida se esfumó como la brisa,
acariciando flor o espina dura.
Coronaste a latidos la ancha albura
de la palma de Dios nevada y lisa.
Alguien te vió llorar, lavar tus manos
en lágrimas enormes y quemantes,
tomar tu corazón y hacerle guantes
que cincelasen suave a tus hermanos
o mejor, a tus hijos, que tu vida
fué latido paterno, amante herida.
