CREACIÓN PLENA
“Y vió Dios que era bueno cuanto había hecho” (Génesis 1, 31)
de tu poder amante que se dona.
Nace la yerba, el monte se corona
en diálogo de nieve con el cielo.
Como artía de sangre por el suelo
se derrama el arroyo. Y en la zona
oscura de la noche, se tachona
de esperanza de estrellas el anhelo.
Un infinito gozo, una ternura
de plenitud a cada ser naciente.
Ruiseñores de paz en canto pleno
agradecen su voz y su hermosura.
Tú contemplas tu obra y sonriente:
“Esta bien hecho, dices, todo es bueno”
