3/2/21

POEMAS SOBRE EL HOMBRE

 CON ADÁN PECADOR

 

“Pero la serpiente…dijo a la mujer…: Seréis como Dios, conocedores del bien y del mal” (Génesis 3,1)

 

Hubo polvo, tal vez. Tal vez, impuras

pupilas de mujer. Hubo serpiente

manchada de soberbia y un ardiente

deseo de romper las ataduras.

 

Hubo temblor de sol en las alturas

y un pavoroso miedo de repente

La noche se hizo noche oscuramente

y ofreció sendas libres más oscuras.

 

Y dijo Dios: “Adán, ¿por qué te escondes?”

“Señor, estoy desnudo”, respondiste.

¡Desnudo, roto, mancillado y triste!

 

¿Acaso arrepentido?...¿Me respondes?…

No te habla Dios, Adán, soy yo que sigo

desnudo, roto, triste y fiel mendigo.