Mostrando entradas con la etiqueta Pecado original. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pecado original. Mostrar todas las entradas

20/9/23

SERPIENTE DE ESTE SIGLO

 



 

Serpiente de este siglo, enmascarada

con sabia egolatría. Su veneno

está dentro del hombre, y en su seno

le germina el vacío de la nada.

 

La nutre oscura sangre concentrada

en odio inmaculado, y en sereno

río de cinismo, fluye cierto y pleno

hacia la mar atea canonizada.

 

Decrece el hombre y crece la serpiente,

alimentada de su carne impura.

Si alguien profeta habla de esperanza

 

se holla su palabra impunemente.

Libre en esclavitud el hombre avanza

hacia una noche como nunca oscura.

19/9/23

LA PRIMERA LUJURIA

 


 


Fue lumbre de la sangre prisionera

en galope de anhelo hasta los ojos.

Vistió el paisaje de colores rojos

cuando aún el paisaje sólo era

 

armonioso color de primavera;

cuando aún la palabra sin despojos

se pronunciaba en los hermosos ojos

de la mujer o de la flor primera.

 

Hubo ausencia de amor, porque la llama

del amor, como arcángel se derrama

en virginal mensaje que fecunda.

 

Jamás la carne ciega, enfebrecida

apagaría la sed de tal herida

en el impuro mar que nos inunda.

18/9/23

EL PRIMER ATEO

 




Fue de noche. Los ojos desvalidos

en honda oscuridad se resignaban

a enmudecer las flores. Apagaron

las nubes y los aires encendidos.

 

Llegó su torrente de confusos ruidos

a las nieves del hombre. Se espantaron

sus pájaros del alma. Se forman

las nieves de su altura, fríos gemidos.

 

En delirio vertical y agudo

alzóse, pertinaz contra el misterio.

Sangró el misterio de la luz quebrada.

 

Sangró su corazón y quedó mudo

para cantar su gozo de salterio.

Esclavo el hombre se rindió a la nada.

17/9/23

ESPERANZA INICIAL III

 


 


 


Pero no es culpa tuya. Tus latidos

encendieron las plumas del jilguero

dieron luz al cristal del ventisquero

y música de hogar a los balidos.

 

Si pusiste dolor en los gemidos

y al ocaso sangrante prisionero

de mística nostalgia, si primero

lloramos al nacer de vida heridos…

 

es el amor celoso de si mismo

que ahonda sus raíces en la prueba,

y cuanto más reclama, más se siente.

 

Es el pobre sangrando de heroísmo

por cortar la corriente que nos lleva

al mar de loco instinto solamente.

16/9/23

ESPERANZA INICIAL II

 


 





Se mancha de amarillo. La amargura

mancha del hueco de la luz y el vuelo,

casi nunca es de día por su cielo

ni en su noche haces estrella viva y pura.

 

La amargura del hombre es esa oscura

soledad del vacío sin anhelo;

es el cáncer cubierto con su velo

de opacidad total y de impostura.

 

La amargura del hombre está en sus venas,

cauces de carne para ríos violeta

hacia el mar de la nada simplemente.

 

Amarrado está el hombre a las cadenas

de su orfandad soñada como saetas,

hueco de Dios desesperadamente.

8/9/23

ESPERANZA INICIAL I

 


 


 



Entre serpientes vamos de camino

alzando el plomo de este cuerpo inerte.

Sólo en el corazón la hiel nos vierte

en triste mar de oro amargo y fino.

 

Donde la fe, Señor, nuestro destino

en la tierra sellada con la muerte

en temblor de murciélagos convierte

este impulso de alas tan cansino.

 

A veces uno por la sangre siente

la triste realidad de la serpiente

ensayando la curva de su anillo.

 

Nuestra garganta lanza su lamento

hay una flecha más prendida al viento

y otra fuente se mancha de amarillo.

5/2/21

POEMAS SOBRE EL HOMBRE

DESPUÉS DEL PECADO

 

“Abriéronse los ojos de ambos, y viendo que estaban desnudos, cosieron unas hojas de higuera y se hicieron unos ceñidores” (Gen 3,7)

 

El hombre está desnudo y abatido,

quebrada en vertical su primavera.

Sólo quedan las hojas de la higuera

para vendar su corazón herido.

 

Son sus manos erguidas en gemido

que taladra la luz por vez primera.

Y a la mejilla de su compañera

una lágrima cruda le ha nacido.

 

El hombre en el misterio de la ausencia

contempla la mujer, cuya presencia

carga su espalda el peso de los hijos.

 

Sólo es cierta la noche, porque el día

clava en sudor y sangre de agonía

a sus ojos sin Dios pétreos y fijos.

3/2/21

POEMAS SOBRE EL HOMBRE

 CON ADÁN PECADOR

 

“Pero la serpiente…dijo a la mujer…: Seréis como Dios, conocedores del bien y del mal” (Génesis 3,1)

 

Hubo polvo, tal vez. Tal vez, impuras

pupilas de mujer. Hubo serpiente

manchada de soberbia y un ardiente

deseo de romper las ataduras.

 

Hubo temblor de sol en las alturas

y un pavoroso miedo de repente

La noche se hizo noche oscuramente

y ofreció sendas libres más oscuras.

 

Y dijo Dios: “Adán, ¿por qué te escondes?”

“Señor, estoy desnudo”, respondiste.

¡Desnudo, roto, mancillado y triste!

 

¿Acaso arrepentido?...¿Me respondes?…

No te habla Dios, Adán, soy yo que sigo

desnudo, roto, triste y fiel mendigo.