5/2/21

POEMAS SOBRE EL HOMBRE

DESPUÉS DEL PECADO

 

“Abriéronse los ojos de ambos, y viendo que estaban desnudos, cosieron unas hojas de higuera y se hicieron unos ceñidores” (Gen 3,7)

 

El hombre está desnudo y abatido,

quebrada en vertical su primavera.

Sólo quedan las hojas de la higuera

para vendar su corazón herido.

 

Son sus manos erguidas en gemido

que taladra la luz por vez primera.

Y a la mejilla de su compañera

una lágrima cruda le ha nacido.

 

El hombre en el misterio de la ausencia

contempla la mujer, cuya presencia

carga su espalda el peso de los hijos.

 

Sólo es cierta la noche, porque el día

clava en sudor y sangre de agonía

a sus ojos sin Dios pétreos y fijos.