Adán era consciente
gustaba
su limpia verdad e hombre
en el vértice excelso
de lo creado.
Su inteligencia pronunciaba a los seres;
daba matiz luminoso a los colores;
música, a los sonidos.
Adán era consciente
gustaba
su limpia verdad e hombre
en el vértice excelso
de lo creado.
Su inteligencia pronunciaba a los seres;
daba matiz luminoso a los colores;
música, a los sonidos.
ESPERANZA INICIAL
“Pongo perpetua enemistad entre ti y la mujer, y entre tu linaje y el suyo. Éste te aplastará la cabeza y tú le acecharás el calcañar” (Génesis 3, 15)
con “Palabra de Dios” hecha promesa.
La carne pecadora ya no pesa
y un rostro de mujer alza su frente.
Eva tiembla de gozo, llora, siente
en su seno de madre, nieve ilesa
que sus entrañas rotas cura y besa
y hace fecunda redentoramente.
En la sangre de Eva se pronuncia
una palabra niña que le anuncia
esa luz, esa nieve, esa esperanza.
Hay un silencio de misericordia;
el amor paternal se hace concordia:
ESTÁ NACIENDO DIOS EN LONTANANZA.
DESPUÉS DEL PECADO
“Abriéronse los ojos de ambos, y viendo que estaban desnudos, cosieron unas hojas de higuera y se hicieron unos ceñidores” (Gen 3,7)
quebrada en vertical su primavera.
Sólo quedan las hojas de la higuera
para vendar su corazón herido.
Son sus manos erguidas en gemido
que taladra la luz por vez primera.
Y a la mejilla de su compañera
una lágrima cruda le ha nacido.
El hombre en el misterio de la ausencia
contempla la mujer, cuya presencia
carga su espalda el peso de los hijos.
Sólo es cierta la noche, porque el día
clava en sudor y sangre de agonía
a sus ojos sin Dios pétreos y fijos.
Y SONRIÓ ADÁN
de unos ojos distintos encendía
su sangre humana y sola, revivía
su poema enterrado en cada cosa.
“Gracias -dijo- tu mano generosa
ha cincelado en carne la armonía
de la tierra y el cielo a mediodía.
Era mi sueño vivo de la rosa”.
Y le llamó mujer. Y escribió el nombre
en la llama de todas las estrellas,
en el beso de todas las riberas,
en la noche y la nieve de todo hombre.
y repetía Adán: “Gracias, son ellas
-niño en amor- humanas primaveras”.