TUS PROFETAS
derramando tu luz hacia el futuro.
Vibró la historia y un vibrar más puro
puso fiebre en la lengua del asceta.
Su palabra y su gesto hecho saeta
lanzada, sangre a sangre, en el más duro
anhelo de volar, tornó maduro
su martirio de hombre y de poeta.
Tu palabra y la suya eran lo mismo:
Vida que se derrama en el abismo
del misterio del hombre empedernido.
Mártir con ellos Tú, sembrabas flores
y rojo gorjear de ruiseñores
sobre el desierto mudo y dolorido.
