7/2/21

POEMAS A SANTOS


TUS PROFETAS

 “Y me dijo Yavé: No digas: soy un niño, pues irás a donde te envíe yo, y dirás lo que yo te mande. No tengas temor ante ellos que yo estaré contigo para salvarte” (Jer 1, 7).

 

Encendiste la carne del profeta

derramando tu luz hacia el futuro.

Vibró la historia y un vibrar más puro

puso fiebre en la lengua del asceta.

 

Su palabra y su gesto hecho saeta

lanzada, sangre a sangre, en el más duro

anhelo de volar, tornó maduro

su martirio de hombre y de poeta.

 

Tu palabra y la suya eran lo mismo:

Vida que se derrama en el abismo

del misterio del hombre empedernido.

 

Mártir con ellos Tú, sembrabas flores

y rojo gorjear de ruiseñores

sobre el desierto mudo y dolorido.