9/2/21

DAVID ARREPENTIDO

 “Lávame enteramente de mi iniquidad y límpiame de mi pecado; rocíame con hisopo y seré puro; lávame y seré más blanco que la nieve” (Salmo 50)


Poético dolor. Sublime pena.

hondo latir humano: MISERERE.

David llora palabras: vive y muere

hecho esperanza derramada y plena.

 

Pide David a Dios nieve serena

sobre la fiebre de su sangre. Quiere

esa luz que traspasa y que no hiere

o que -herida de amor- desencadena.

 

Llora David el hondo desconsuelo,

el vacío infinito del pecado:

ha quebrado al amor su loco anhelo.

 

Pero Dios es AMOR, Dios a su lado

alzará sus cenizas en un vuelo

de humilde corazón enamorado.