3/6/21

DOLOR

 


“Dijo a los apóstoles: Seré entregado a los gentiles y escarnecido, insultado y escupido. Me azotarán, me matarán y resucitaré al tercer día. Mas ellos no entendieron nada de esto” (Lc. 18,31)

 

Nos habita el dolor como los cardos

habitan pertinaces entre flores.

Dolemos al nacer y con dolores

morimos, corderillos o leopardos.

 

Espinos grises en caminos pardos

esperan nuestra huella seductores

para clavarnos todos los temblores

en su melancolía y de sus dardos.

 

Ni siquiera la erguida arquitectura

de su ceniza sabia da estatura

al desnudo del Hombre en soledad.

 

El dolor nos acecha crudo y serio,

nos atrapa en la red de su misterio

y hasta existir es llaga de oquedad.