“Pero Jesús dijo: “Dejad a los niños y no los impidáis que vengan a mí, porque de ellos es el Reino de los cielos” (Mt.19, 14)
Niños en tu sonrisa y tu mirada;
niños en tu palabra y a tu abrigo;
niño el gesto sencillo que contigo
se hace sencilla vida enamorada.
Hombres niños que anhelan tu llegada
cansados de ser hombres por castigo.
Pedro Apóstol celosamente amigo
como un niño que besa tu pisada.
En busca de los niños, viaje a viaje,
tachonabas de niños el paisaje,
huérfano de niñez o de cariño.
Y para eternizar la primavera,
en crudo invierno como flor primera,
sencillamente te naciste niño.
