Pregonero De Dios: cristal del cielo
donde Dios dibujaba su figura.
Abrazo franciscano de ternura
a las aves felices en revuelo.
Hablaste de su amor con tanto celo,
que, amando, te quemaste en la aventura.
Habla otra vez, porque la luz impura
impide ver y remontar el vuelo.
Falta en la tierra sangre generosa.
Faltan versos que canten a la rosa
como sonrisa de la luz en danza.
El hombre no es divino ni es humano:
su roto corazón neopagano
ha perdido la paz y la esperanza.