11/6/21

LA PALABRA SE NUTRE DE TU CORAZÓN


 

La Palabra, el Hijo de Dios,

para entrar en la historia, para habitar en nuestro espacio de tierra,

se nutre de tu corazón, de la doble dimensión de tu corazón:

de tu corazón de carne y de tu corazón de fe.

 

En tus entrañas y de tus entrañas

empezó a existir humanada la Palabra de Dios.

 

Cada latido tuyo nutría su crecimiento

mientras tu corazón de fe besaba el riego de tu sangre.

 

Esta fue tu misión, tu perpetuo empleo:

nutrir la Palabra en el calor de tu maternidad virginal.

 

Y todo muy sencillamente como cualquier madre,

pero sin hacer jamás huelga de cansancio, de tristeza o de aburrimiento

por serlo, por estar sujeta a tu donación materna.

 

Tú nutrías a tu Hijo y Te nutrías;

dabas crecimiento a tu Hijo y crecías Tú.

 

Y sigues nutriendo y dando crecimiento a la Palabra

Contigo misma, con tu corazón creyente sin fisuras.

 

Gracias, Madre de Dios: escritora con tu sangre de su cariño.