15/6/21

TRIGO, HARINA, PAN I

 

“…tomó pan, lo bendijo y lo dio a sus discípulos…”

 

Doblada en humildad la cabellera

de tu espiga que reza en fe dorada,

eres el himno de la tierra hollada

y liberas su alma prisionera.

 

Asceta fiel, te donas en la era,

como mártir fecundo, a la pisada

del trillo que en tu paja quebrantada

quiebra la línea de tu primavera.

 

Ya eres el grano limpio y amarillo

tan finamente dócil y sencillo

que mezclado y anónimo te viertes

 

en río dorado que alimenta al hombre.

Por fin renuncias a tu propio nombre

y en blanco río de harina te conviertes.


( Soneto de afecto a la materia de la Eucaristía)