“…tomó pan, lo bendijo y lo dio a sus discípulos…”
Dios sabía tu místico secreto
de generosidad callada y pura.
Proclamó tu existencia con ternura
para que fueras vegetal soneto.
Soneto vegetal es el secreto
que palpita en tu ser de criatura.
Albamente agradeces tu hermosura
hasta hacer polvo blanco tu esqueleto.
Acarició el Señor con su mirada
la nieve de tu alma derramada
para saciar al hombre cada día.
Amasó su misterio en el armiño
de tu casto color, y su cariño
quedó encarnado en pan de Eucaristía.
(Soneto
de afecto a la materia de la Eucaristía)
