17/6/21

SUFRIR CONTIGO, SEÑOR

 


 No me importa sentirme lacerado:

mi corazón se siembra en cada cosa.

Basta saber que el verso de la rosa

se nutre de silencio soterrado.

 

Si Tú, que eres Amor, me has cautivado

con tu locura trágica y hermosa,

Tú curarás mi llaga dolorosa

Contigo mismo, Dios Resucitado.

 

En esta noche oscura de tu ausencia

comprenderé que sólo la paciencia

hace fecunda la semilla hundida.

 

Y cantaré mi muerte y la victoria

de este morir en Ti, sin vanagloria

para salvar la espiga de la Vida.

 

(Segovia - 21 - Septiembre -1986)