4/7/21

SOY FELIZ

 

Exento de mi lastre, soy feliz.

Mi felicidad

eres Tú mismo, Señor.

 

Ni siquiera el camino infinito que me tienes

ni los benéficos influjos que me das.

 

Sólo tu Verdad Inefable;

tu Trascendencia y tu cercanía

habitándome,

nutriéndome,

envolviéndome…

 

Sólo tu Verdad

fascinante y deslumbrante.

 

Sólo tu Palabra Encarnada

mirándome a los ojos,

llamándome por mi nombre,

dando sentido a mi dolor con Tu Dolor,

brindándome regaladamente

tus locuras de cariño.

 

Mi felicidad eres Tú, Dios mío,

porque Tú eres como eres,

aunque yo no existiera.

 

Gracias, Amado, por

mi alta felicidad

de ser tuyo

con amor purísimo,

-sólo amarte por Ti mismo-

a pesar de mi pobreza

y de mis sombras.