¡Virgen Santa del Henar,
Madre de amor y de consuelo!
Así como nuestras manos
te coronan en la tierra,
merezcamos que las tuyas
nos reciban en el cielo.
Cantamos como las hierbas
que aroman tu Santuario,
gozosos de ser los hijos
que habitan en tu regazo.
Haznos cirio que se gaste
calladamente a tus pies.
Haznos fuente que se vierta
en primaveras de fe.
Haz de nuestros niños flores
de inocencia y de candor,
que apoyados en tus andas
sonrían tu protección.
Derrama tus aguas puras
sobre el corazón del joven,
para que su vida sea
campana virgen de bronce.
Tú que fuiste Madre buena
enséñanos a ser padres,
enséñanos a entregar
trabajo y pan maternales.
Hierba que alumbra el camino
con esperanzas eternas,
llena de paz el cansancio
de los ancianos que rezan.
Salva, Madre, a todo el mundo;
haznos familia que espera;
haznos corazón que canta;
haznos sabia de tu hierba.
