No me importa saberme dependiente
de tus manos de Dios. Tu señorío
sosiega mi pobreza.
Habito en Ti; De tu mirada tomo
los pájaros que se acercan
a mis parques de niño.
Juego con ellos y Contigo juego.
Aunque me manche con la tierra pisada,
me lava tu sonrisa con su nieve.
Profeso ser gozosa criatura
de Ti, mi Creador, Mamá invisible.
Alguna sombra revoltosa llaga
mi débil corazón; pero lo cura
el alba de tu Nombre.
Nada tengo de mí; pero Contigo
lo tengo todo, pues de Ti dependo.
El nido de tus manos me cobija;
el vuelo de tu aire me sostiene
volando hacia tu Amor.
