“Paso” de todo, Dios, menos de Ti.
Paso del brillo necio de la fama.
Paso del alto rango del prestigio.
Paso del gozo efímero del triunfo.
Paso del fuego de pasiones turbias.
Paso del corazón atolondrado.
Y paso de mi propia indiferencia.
Sólo de Ti no paso, porque tengo
unas alas llorando en las entrañas
que vuelan sin descanso a tu Presencia
No paso de la flor; me quedo en ella
como abeja que liba tu Hermosura.
No paso de los ojos de los niños
que transparentan tu candor de nieve.
No paso de la estrella inmaculada
alumbrando tus mundos siderales.
No paso de las lágrimas ocultas
que brotan tus latidos generosos.
No paso del silencio que me habla
con música de arcángeles humildes.
No paso de tu Luz, ni de los hombres
que se tornan luceros en la noche.
No paso de tu Amor, aunque me hiera
con las ásperas llagas de tus clavos….
Paso de todo, Dios; pero me quedo
en la locura de quererte siempre
como pasota naufragado en Ti.