Teresa de Jesús, vuelve a la tierra
desde el siempre que habitas en su Vida.
Despierta el corazón olvidadizo
de los hombres dormidos en la nada.
Siembra el amor, que Juan, tu medio fraile,
alzó místicamente en sus poemas.
Enloquece otra vez a las palomas
para que habiten tus “palomarcitos”.
Enciende los caminos con tus salmos.
Salva el amor, Teresa, que se muere
y nos deja morir huecos y tristes.
Teresa de Jesús. Loca Teresa.
Simpática y cordial enamorada.
Arráncanos del miedo a darlo todo
y haznos dueños de Dios, el Todo Eterno.