15/10/21

VIRGEN ROSA

 

En tu carne de Virgen silenciosa

puso Dios el calor de su mirada.

Quedó la primavera consumada

y tu luz inocente se hizo rosa.

 

Rosa de Dios abierta y generosa

para dar tu hermosura inmaculada.

Cautivaste al Amor. Y en tu morada

quedó encarnada su Palabra hermosa.

 

Tus pétalos temblaban de alegría

y tu savia de rosa se decía:

“¡Cómo yo, cómo yo, para ser luna…?”

 

Pero Dios, en tu carne prisionero,

dijo gozosamente: “Porque quiero

libar tu rosa y habitar tu cuna”

 

(A Nuestra Señora del Rosario, Virgen Rosa)