Dando de mi sonrisa permanente.
Encender el amor en tu corriente
donado en plenitud, desposeído.
Estar a punto cuando el desvalido
gime su ser desamparadamente.
Y, cuando juega el niño, estar presente
blancamente sintiendo su latido.
Ser todo para todos como el aire,
en delgadez callada e invisible,
para dar de vivir a nulo precio.
Sufrir adversidades con donaire.
Conquistar mansamente lo imposible
salvando el tiempo con cariño recio.