9/11/21

LLAMADA

 

Manuscribo, Señor, el compromiso

de seguir dócilmente tu llamada.

Salgo ganando porque doy mi nada

y, a cambio, Tú me das el paraíso.

 

El paraíso cálido y preciso

de alojarme en la luz de tu mirada.

Sentiré mi pobreza iluminada

y prenderé mi corazón remiso.

 

Manuscribo, Señor, lindar Contigo

como linda la tierra con el cielo

en frontera de besos y de brisas.

 

Y, al escribir con sangre ser tu “amigo”,

unas alas sencillas me dan vuelo

y un gozo que no cesa, las sonrisas.