Voy contigo, Cervantes, de ti vengo
de tu noble locura he florecido.
En alto el corazón, contigo, herido,
Quijote y Sancho tuyo me sostengo.
Camino por Castilla donde tengo
hondura de silencio redimido.
Aquí mi voz pronuncia mi latido
y sé que vivo y que de ti provengo.
Los dos sentimos júbilo de altura.
Los dos sembramos con sudor el trigo.
Los dos morimos por vivir la hondura.
Tú, quijote mayor y yo, tu amigo
sobre el rocín de la literatura.
De ti vengo, Cervantes, voy contigo.
(Seis sonetos agradecidos para Don Miguel de Cervantes)