14/11/21

VOY CONTIGO, CERVANTES III

 


 

Tu sendero de hombre no se cierra,

rotura surcos de fervor humano.

Sigue el amor naciendo de tu mano

para salvar la paz en noble guerra.

 

Como humilde semilla que se entierra

para vestir de primavera al llano,

siembras perpetuamente el rojo grano

de tu gran corazón de sol y tierra.

 

Eres, Cervantes, sangre de caminos,

aventura de luz sobre la tarde,

espacio sosegado de bonanza.

 

Tu palabra florece en los espinos.

Eres llama de hogar que siempre arde.

Renace de tu pluma de esperanza.

 

(Seis sonetos agradecidos para Don Miguel de Cervantes)