Pero no; es otra cosa
distinta del consumo diluyente.
Es un Niño de pan, de pan caliente:
capullo virgen de la Virgen rosa.
En Navidad la tierra se desposa
con la gracia de Dios que se consiente
y llega al corazón sencillamente
como copo de nieve silenciosa.
La Navidad profunda se disfruta
cuando el amor madura como fruta
besada por el sol de la Alegría.
Ven a Belén: que tu fervor celebre
al Niño Dios dormido en el pesebre
y arropado con besos de María.