6/1/22

CUANDO NAZCAS, SEÑOR, ENTRE MIS MANOS

 



Te traigo más que todos los pastores;

más que los Magos, sabios peregrinos:

soy ingeniero tuyo de caminos

y trovador que salva ruiseñores.

 

A tus pies, Niño Dios, traigo las flores

de lámparas, de panes y de vinos.

Espero que los besen tus divinos

labios de trigo transubstanciadores.

 

Y será Navidad sobre la nieve

de blancos y felices corporales

con aroma de salmos gregorianos.

 

Y mi palabra clara, confidente, leve

alumbrará vivencias teologales

cuando nazcas, Señor, entre mis manos.