25/1/22

SANTIFICADO SEA TU NOMBRE

 

 

¿Qué podías esperar de nuestros labios

tan manchados de polvo y de ceniza?

Tú, Señor de los Ángeles que

tu Nombre de rodillas: adoran.

 

Tú que vives

perpetuamente nuevo en santidad:

Tú que eres

el Ser que alumbra nombres y caminos…


¿Por qué mendigas el calor tan débil

de nuestra herida voz?

Señor, ¡qué buscas?

¿qué nuevo amor quieres donar al hombre?

¿qué manantial de gozo cotidiano

haciendo versos sólo con nombrarte?

 

Gracias Señor, Amor. Abbá inefable

que quieres que te nombren nuestros labios

para hacernos cariño en la palabra.