Sólo te busco a Ti. Tú me fascinas.
Tú me llenas del todo, y mi tormento
es notar que se va mi pensamiento
fuera de Ti, Señor, por las esquinas.
Sólo Tú me sustentas e iluminas.
Sólo Contigo noto crecimiento.
A tu lado rebosa mi contento
y hasta se vuelven rosas las espinas.
Sólo Te busco a Ti. Nadie ni nada
arranque de mi sangre enamorada
esta bendita y celestial locura.
Quiero perderlo todo por donarte
entero el corazón, pues sólo amarte
realiza mi existencia y la madura.