No sé mejor; pero mejor quisiera
decirte “gracias”; porque me regalas
un corazón de hombre y unas alas
que motivan las ansias de mi espera.
No sé mejor; pero tu Luz Primera
decora las paredes de mis salas.
Tú me nutres Contigo, me recalas
con las acequias de Tu Primavera.
No sé mejor decirte mi cariño,
mi pobre verso, mi canción de niño
brizado por tus manos providentes.
No sé mejor; pero Te digo “toma
la blanca sencillez de mi paloma
cobíjala en tus nidos confidentes.