22/2/22

DIOS EN EL CAMPO


 


Llegad a mí, sencillas criaturas,

palabra del silencio campesino

quietud de vuelo en el verdor del pino

sosiego azul de paz en las alturas.

 

Vosotras predicáis las hermosuras

de los versos de Dios, del cristalino

salmo de fe que alumbra mi camino

hacia las nieves del amor más puras.

 

Llegad a mí, tomillos bienolientes

amapolas de labios sonrientes

y habladme de la mano que os cultiva.

 

Llegad a mí. Sembraos en mi palabra

como huella de Dios, hasta que abra

mi corazón a su Presencia viva.