Amar, ¡Amor! Amar sencillamente.
Fecundas los segundos con amores.
Recolectar el alma de las flores
y ser adoración hermosamente.
El amor es de rostro sonriente,
de frentes decoradas con sudores,
de gargantas con claros ruiseñores
y de ríos de sangre redimente.
El amor eres Tú, Divina Lumbre,
que das calor y alumbras por costumbre,
más que las madres generando cielo.
Genera llama con mi gris ceniza
y, a golpe de cariño, realiza
la escultura que sueña mi desvelo.