hay un latido oculto que la riega:
hay un rumor de pájaros ausentes
buscando ramas donde hacer el nido;
hay gaviotas volando que no aciertan
al mástil reposado de la nave;
hay gestos de ansiedad, graves desvelos
de madre que no puede dar a luz;
hay niños que florecen en los ojos
azucenas de sueños inocentes;
hay amapolas en los labios frescos
de las muchachas; hay clamor de sangre
en el músculo ardiente de los mozos;
pesan insomnios de dolor paterno
en los padres y madres;
hay árboles talados en los miembros
de los ancianos, niños doblemente
hay temblores
a flor de labio en cada ser humano:
HAY ORACIONES como las del campo
que suplica a la nube húmedos besos;
hay palabras de luz que permanecen
sin nacer todavía; REZA el hombre
la oración de su carne sin saberlo.
Pero tampoco yo pronuncio al viento,
ni al pájaro en el nido, ni a la aurora;
como vosotros, soy un caminante,
como vosotros, sueño las estrellas.
Sólo quiero deciros que hay palabras,
en vuestro ser, plegarias escondidas
que mendigan el llanto articulado
o la canción exacta de la espera.
Sólo quiero deciros que la Virgen
ayuda a pronunciar estas palabras
y torna plata el polvo del camino
en el crisol sencillo de su vida.