8/2/22

RAZÓN DE ESTA CITA

 


 Antes que la palabra pronunciada

hay un latido oculto que la riega:

hay un rumor de pájaros ausentes

buscando ramas donde hacer el nido;

hay gaviotas volando que no aciertan

al mástil reposado de la nave;

hay gestos de ansiedad, graves desvelos

de madre que no puede dar a luz;

hay niños que florecen en los ojos

azucenas de sueños inocentes;

hay amapolas en los labios frescos

de las muchachas; hay clamor de sangre

en el músculo ardiente de los mozos;

pesan insomnios de dolor paterno

en los padres y madres;

hay árboles talados en los miembros

de los ancianos, niños doblemente

hay temblores

a flor de labio en cada ser humano:

HAY ORACIONES como las del campo

que suplica a la nube húmedos besos;

hay palabras de luz que permanecen

sin nacer todavía; REZA el hombre

la oración de su carne sin saberlo.

 

Pero tampoco yo pronuncio al viento,

ni al pájaro en el nido, ni a la aurora;

como vosotros, soy un caminante,

como vosotros, sueño las estrellas.

 

Sólo quiero deciros que hay palabras,

en vuestro ser, plegarias escondidas

que mendigan el llanto articulado

o la canción exacta de la espera.

 

Sólo quiero deciros que la Virgen

ayuda a pronunciar estas palabras

y torna plata el polvo del camino

en el crisol sencillo de su vida.