7/2/22

RESPUESTA A DIOS- AMOR

 

 


Ninguno de mis desvelos, mis trabajos o mis ansias

buscan otro término, que amarte sobre todas las cosas.

 

Soy y existo, porque estoy recibiendo de Ti, Dios mío,

un caudal permanente de afectividad creadora y conservadora.

 

Tú impulsas los latidos de mi corazón

y ordenas detalladamente la misión de mis células.

 

Tú me regalas el sol, el aire, el agua y la tierra humilde y firme

que me sostiene y me yergue besando mi pisada.

 

Tú me recibes y me cuidas, sacramentalmente,

como Mamá, diligente e intuitiva,

que protege la salud y el crecimiento de su hijo.

 

Tú consolidas mi inteligencia

con la grata certidumbre de las verdades de fe.

 

Tú orientas mi caminar

con el yugo liberador de tus mandamientos y tus consejos.

 

Tú Te concretas, Te dibujas, me miras, Alentador y Cercano,

en el rostro de la Iglesia -Madre- Hogar.

 

Señor, ¿qué otra cosa puedo hacer con mi existencia minúscula,

sino emplearla enteramente para amarte sobre todas las cosas?

 

Querría darte todo, pero sólo dispongo de mí, diminuto manojo

de pensamientos y sentimientos flotando sobre el tiempo.

 

Sí, sólo amarte es lo que puedo. Es decir:

Excavar manantiales de amor a Ti en todas mis posibilidades.

Aprender el idioma de las flores, de las mariposas y de las montañas

para salmodiar tu Nombre.

Ser arquitecto de intimidades místicas, que en soledad y silencio,

se hagan donación purísima de afecto a Ti.

Sembrar, en todas las ocupaciones y estados de los hombres,

árboles en vuelo de alabanza a Ti.

 

Te amo y ningún otro oficio ni ejercicio me pueden satisfacer, sino están

impregnados de cariño a Ti.

 

Y , cuando digo “Te amo”, entiendo

quedar en tus manos como dócil pelotita -de trapo, apenas Te servirá-,

para que juegues con ella.

 

Entiendo: despojarme de cosas, de personas y de mí mismo

para ser solo tuyo.

Entiendo: vivir para tener encendida mi lámpara minúscula.

Entiendo: ser testigo: “sal”, “luz”, vida compartida con los hombres y las cosas.

Entiendo: ser feliz y rebosar alegría y asombro ante tu Realidad maravillosa.

 

Cuando digo “Te amo”, entiendo que mi existencia se articula en tres palabras:

 

SÍ, AMOR, GRACIAS.