dependencia feliz de Ti, Dios,
que me creas y me re-creas permanentemente.
Escucho tu palabra
dándome el ser
como el arroyo escucha el latir de la fuente.
Tu silencio es fluir que me dona sin cesar.
Estoy, por Ti y en Ti, vivificado, transido.
Me realizo pensando tu Verdad desbordante
y adhiriéndome afectivamente a tu
Sobre-Vida vivificante.
Mi pobreza, sosegada en Ti, me hace feliz.
No Te pedí que me cercaras, pero Tú, Dios,
me creaste, luego me amas.
Me fío de Ti y esta querencia afirmativa de tu amor
me sostiene en la felicidad de existir
y poseer un destino que
jamás perecerá en la nada.
Y no me equivoco, porque Tú
me has revelado esta verdad
con tu Palabra articulada, concreta,
cercanísima, de carne como la mía
asediada en mis límites;
pero Transfigurada ya
llamándome a la Transfiguración Total.
Afirmo que soy afirmación
de que Tú no eres ajeno a mi ser.
Afirmo que en la mayor oscuridad
estás dentro de mí alumbrándome.
Afirmo que noto tu cariño
impregnándome, envolviéndome y que
sólo vivo concorde con mi ser
cuando soy respuesta de gratitud
y de donación total,
difundido de mí en afectividad hacia Ti.
Afirmo que el mundo
no encontrará reposo
hasta que no se haga
palabra- incienso de alabanza
y agradecimiento.
Afirmo mi paraíso
al afirmar mi pobreza en tus Manos.
Segovia - 20 - Octubre - 1989