8/3/22

A MANERA DE DIOS

 

 

Ser santo, Señor, a tu manera.

 

Tu manera de artista consumado

extrayendo la forma

del tronco indefinido.

 

Tu manera de reja fecundante

cuando labra la tierra.

 

Tu manera de abrazo que dibuja

la cruz en las entrañas.

 

Tu manera de sangre, de agua viva,

de luz total, de corazón abierto.

 

Tu manera de amor a toda prueba.

Ser santo, a tu manera:

permitir que tus planes me suspendan

en el abismo de la noche oscura;

hundir mi mano niña en el silencio

de tu mano infinita y elocuente;

quedar en abandono sosegado

porque Tú me contemplas y me cuidas.

 

Ser santo a tu manera; ser de cera

en tus dedos calientes.

 

Aunque haya de talar árboles altos

nacidos en mis sueños;

aunque haya de secar ríos gozosos

con molinos cantando;

aunque haya de morir sin saber cómo,

ni cuando, ni por qué mi sangre muere.

 

Ser santo a tu manera: ir esculpiendo

tu forma en mí, sin mudas rebeldías;

ir adquiriendo tu mirada amante

a los hombres, al mundo;

vi entregando todos los minutos

en labores ocultas acabadas;

vi sembrando tus flores en la orilla

de todos los caminos;

vi amando sin cálculos avaros;

vi viviendo de Ti, de tus latidos

eternamente vivos dando Vida.