Amor a Ti, sin mí, sin mi penumbra,
sin mi denso clamor adolescente.
Todo llama de amor que se consiente
en tu llama de amor que me deslumbra.
Deslumbrado en tu Luz, tu Luz alumbra
mi pobre corazón incandescente.
Sin mí, poblado de tu Amor creciente,
vive mi flor y en tu vergel se encumbra.
Amor a Ti, sin mí, sin compensarme
con ceniza de mérito escrita
que apague el fuego de mi casa Tuya.
Amor a Ti, sin mí: difuminarme
humo de incienso en vuelo que conquista
eterno amor cantando el ¡aleluya!