No sé vivir sin Ti, me moriría
si Tú te ausentas de mi leve rosa.
Cálidamente vuelo, mariposa,
en tu cálido sol de mediodía.
Y me enciendo Contigo y soy bujía
que grita tu calor en la dichosa
donación de mi sangre luminosa
que besa cuanto alumbra su alegría.
No sé vivir sin Ti; pero Contigo
la palabra del ser se me revela
confidencia infinita de cariño.
Me habla la mies el verso de su trigo.
Me alza a tu altura el pájaro que vuela…
No sé vivir sin Ti: sólo soy un niño.
