11/4/22

¿POR QUÉ SEÑOR?

 


¿Por qué, Señor, cruzaste mi camino

adolescente con temblor de rosas?

¿Por qué tu Nombre se imprimió en las cosas

hecho palabra de tu amor divino?

 

¡Por qué me emborrachaste con el vino

de tus conversaciones amistosas?

¿Por qué soltaste tantas mariposas

- tu mirada de luz - en mi destino?

 

No sé por qué, Señor, saliste al paso

de mi pobreza en tantas dimensiones.

Ni por qué te vertiste en este vaso

 

de arcilla vil y de limitaciones.

Pero sé que te quiero y que me abraso

en la llama feliz de tus mansiones.