Soy ruiseñor rebelde, soy gorjeo,
primavera en tu fronda soñadora,
testigo del amor que me devora,
testigo de este sol que deletreo.
Y seguiré rebelde porque leo
al libre manuscrito de tu aurora.
El hogar de tu carne salvadora
me hace testigo de la luz que veo.
Ruiseñor de tu fronda, mensajero
como campana que llorando canta
anuncio paz abriendo tu sendero.
Si el amor enterrado se levanta
y abra rutas de amor al prisionero,
bendita inmolación de mi garganta.