28/5/22

ASCENSIÓN

 


 

Se va tu Hijo, Madre. Quedas sola

para cuidar la Iglesia adolescente.

Tú serás esa playa confidente

que recibe del mar ola tras ola.

 

Tú serás hermosura de amapola

donde el sol ascendido se consiente.

Darás tu Corazón sencillamente

como Madre callada que se inmola.

 

Se va tu Hijo, pero Tú cultivas

la lumbre de la fe con llamas vivas

de claridad evangelizadora.

 

Buscarán los creyentes tu mirada

y notarán que está recuperada

la fuerza de su mano sembradora.