29/5/22

DIOS AMANECE EN MÍ CALLADAMENTE

 


 

Dios amanece en mí calladamente

cuando menos auguro su presencia.

Se hace en mi carne viva permanencia

de ardiente claridad y amor ardiente.

 

Dios habla en mí con jubilo de fuente

y me cura la sed de tanta ausencia.

En silencio de paz se confidencia

y me rebosa detalladamente.

 

Sólo Dios, basta Dios para saberme

dando razón de ser a las estrellas,

encendido en la noche de la vida.

 

Ha querido su luz amanecerme

para encender caminos con sus huellas

y ser en palabra amanecida.