Vive la flor sin nombre en el otero
sin nombre de la sangre y de la vida.
Vive la flor sin nombre dolorida
esperando miradas de lucero.
Pasan los hombres y abren el sendero
hollando su palabra no nacida.
Nadie sabe que existe compartida
dando de sí su corazón entero.
Pon en mis ojos densidad de aurora
para ser como Tú, Remediadora
de tanta flor mendiga de miradas.
Asombra mi plegaria con el verso
que reza la armonía del universo
en las cosas humildes y calladas.
