22/5/22

ERES EN MÍ

 



 

Eres en mí, Señor, como la nieve

que reposa feliz sobre la arcilla.

Mi corazón cansado vive y brilla

hecho sonrisa transparente y leve.

 

Pido al silencio de tu luz que lleve

el beso de mi carne hasta tu orilla.

Te pido ser palabra tan sencilla

como el llanto invisible de la nieve.

 

Y fecundar con húmeda ternura

las raíces del árbol devanado

en línea vertical hacia tu encuentro.

 

Habitaré, bastándome, la hondura

del amor en silencio derramado

que inmole mi existencia desde dentro.