24/5/22

TODO MI SER

 



Todo mi ser, soneto florecido

por la mano de Dios sobre su huerto.

Dios me nutre de luz si estoy despierto;

Dios me hospeda en su paz si estoy dormido.

 

Poblador de esperanza redimido

salve mi voz, oasis en desierto.

Seré campana suya y muerto.

Convocaré al amor agradecido.

 

En mi carne de verso va creciendo

el poema infinito de su Vida.

Yo le dejo escribirme criatura.

 

Y me siento feliz amaneciendo.

Rafael Matesanz, en la partida

sellada en el hogar de su ternura.