Ser amigo es la paz que se difunde
en oblación de vida detallada.
Es conocer la voz de la llamada
y el color de la sangre que se funde.
Alzarnos en común cuando nos hunde
el peso de la carne flagelada.
Saborear unidos la alborada
cuando la luz divina nos inunde.
Ser amigo es velar perpetuamente
salvando primaveras con los ojos
y escrituras con tinta de amapola.
Ser amigo es el vuelo convergente,
el camino vital y sin abrojos
que a los pies del amor nace y se inmola.
