31/5/22

YO TE PRONUNCIO, DIOS

 



 

Yo te pronuncio, Dios, y los colores

declaman su poema encarcelado.

Un latido de luz cristalizado

abre sonrisas cálidas de flores.

 

El amor se derrama en los amores

y la paz inaugura su reinado.

Hay un clamor de vida inusitado

que enciende claridad de ruiseñores.

 

Yo digo Dios y existe, simplemente,

y sonrío al lirismo de la fuente

y entiende los motivos de las rosas.

 

Yo digo: Dios y el corazón se amplía

y mi noche comienza a ser de día

y me hospedo feliz entre las cosas.